domingo, 3 de marzo de 2013

Goebbels redivivo

Goebbels redivivo
Jaime Mezzera

Todos los que no respetan la democracia siguen la fórmula de Goebbels sobre la mentira.[1] El Frente es un buen caso de enchastrar al contrincante durante 40 años para que buena parte de la población que sabe que este gobierno es impresentable, fue tan envenenada por aquella propaganda mentirosa, que hoy se niega siquiera a pensar en no volver a votarlo.
Eso hoy por hoy significa volver a votar a Vázquez aunque saben que, si electo, terminaría su gestión con más de 80 años, una edad en que poco se acepta que alguien maneje ni un auto por la calle.
Pero además saben que al asumir en 2005 “le transfirió” las acciones de la empresa médica al hijo, que no tenía como pagarlas por mucho que se haya hecho ante escribano público; y que es el primer presidente en la historia que usó su cargo y su amanuense principal para atacar con mentiras (que por poco le costaron a la amanuense una severa sanción), al principal competidor en el área de las empresas de radiología oncológica.
Saben que fue el presidente part-time, que en ejercicio de su cargo tuvo tiempo para trabajar en su clínica y en La Española (donde era subordinado de un subordinado a su subordinada…), y para pescar.  Fue aquel a quien una empresa con negocios –dudosos, además- con el Estado le entregó una lancha para que pescara –lancha que por cierto parece haber vuelto a su dueño original y a ostentar su nombre anterior. Fue el que, como los militares en la dictadura, volvió a cerrar con cadena la entrada al Río San Juan, una cadena vergonzante que en 1985 Sanguinetti y Alfonsín habían tirado al agua en un acto simbólico de la hermandad de dos pueblos.
Fue el que presidió cuando el oscuro asunto de las pérdidas de Casinos, el presidente en cuyo período no se aclaró por qué voló una mujer en pedazos en el Buceo al explotarle una bomba que llegó por correo privado pero se inauguró un caso de subsidio masivo a la producción de lo que no se puede producir rentablemente ni en Bella Unión, bajo quien hubo un caso Feldman nunca aclarado, una valija con dólares venida de Venezuela, unas casas vendidas también a Venezuela por gente con lazos familiares en el gobierno, unos libros vendidos al mismo comprador en muchas veces su valor donde también hubo caso de vinculación política familiar, en que se dieron créditos a Metzen y Sena para que sobreviviera hasta el día de la elección y al día siguiente se la dejara caer... y dale que dale.
Ni hablar de un partido, tantas veces llamado la colcha de retazos, que en los siguientes cinco años pone en la Casa de Gobierno a un especialista en pachotadas y vueltas en el aire que el 6 de febrero rompió todos los récords de descaro y desprecio por su pueblo diciendo que la inflación no importa porque él se crió en una sociedad que tenía 70 u 80 por ciento de inflación anual, al tiempo que vive con los dineros que gana su mujer que le permiten vivir bien y hacerse publicidad hasta en el exterior como presidente pobre.
El Uruguay es tan raro que gente “otherwise intelligent” sabe todo esto e igual ni considera  “votar a los otros” porque “eran mentirosos”.
Alguien que me lo explique!, gritaría Mafalda.
Y James Carville, el publicista de Bill Clinton, le explicaría, “it´s Goebbels, stupid”.
Jaime Mezzera


[1] La más adecuada al caso uruguayo de las últimas décadas es “Una mentira repetida mil veces se convierte en una realidad”

Lo que importa es el ingreso-En Obra, de la APPCU

Estimado señor Director:
Si Su Excelencia me lo acepta, quiero discutir dos temas sobre los que la sociedad uruguaya opina mal, engañada por los gobernantes y con la complicidad –bastante ingenua, las más de las veces- de parte de la prensa. Dos tropiezos típicos del analista uruguayo de hoy tienen que ver con el mercado de trabajo y con el manejo macroeconómico..
El primer tropiezo es que no se toma en cuenta que el mercado de trabajo tiene una dimensión cuya trascendencia supera en mucho el nivel de la tasa de desempleo: esa dimensión es el ingreso que generan los empleos.[1]
En la Edad Media todas las familias eran muy pobres y por tanto todos sus miembros estaban en los campos trabajando porque el producto del lavoro de cada uno era necesario para poner comida en la mesa: el desempleo era cero porque la productividad y en consecuencia los ingresos eran mínimos. Respetando las diferencias que imponen los siglos y la productividad intrínseca de nuestra tierra, puedo decir que la situación de nuestro campo allá por los años ’40 tenía también la característica de que la baja productividad del trabajo imponía que todo el mundo estuviera trabajando y se sabía que el desempleo rural era tan bajo que ni siquiera se lo medía.
Por cierto, todos los programas anti pobreza de hoy derivan del que diseñó Paulo Renato Souza, mi ex colega de la OIT, cuando fue Ministro de Educación durante las dos Presidencias de F.H. Cardoso en el Brasil.  El Ministro reconoció el fenómeno que describo y ofreció a los campesinos “25 reales al mes” para compensar la productividad “perdida en el trabajo” por cada niño que demostrara que había concurrido regularmente a clases. La matrícula escolar aumentó en 4 millones de niños rurales a un costo de alrededor de 0.1 por ciento del PBI, una bicoca para tamaño resultado. El éxito del programa se basó en reconocer que todos los niños trabajaban y que el costo de sacarlos de la tierra para mandarlos a la escuela era muy bajo por la escasa productividad de la mano de obra (especialmente de un niño en edad escolar).
Guardadas las debidas distancias, eso mismo pasa en el Uruguay de hoy: hay poco desempleo no porque “estamos muy bien” sino porque la gente gana muy mal.
No puede ser sorpresa que entre los trabajadores resaltan los asalariados públicos, el 14 por ciento del total, que son quienes mejor ganan con una media de 21 mil pesos y una mediana de 18 mil.[2]
Los asalariados del sector privado, más del doble en número -29 por ciento- les siguen con un promedio de ingreso mensual de algo como 15 mil pesos y una mediana de 11 mil  –hete aquí a los famosos diezmilpesistas, porque el término se acuñó el año pasado cuando los precios eran 10 por ciento inferiores a los de hoy. O sea que ya tenemos un 14,5% de nuestros trabajadores ganando del orden de 10 mil pesos por mes, y por tanto lejos de “vivir cómodamente”.
Pero el problema más serio son los trabajadores por cuenta propia, aun los que tienen local propio y/u otra inversión, que son el 22 por ciento de todos los trabajadores y ganan en media 10980 pesos mensuales con una mediana de 7300 pesos.
Éstos son los pobres, y ni este gobierno “de izquierda” ni la oposición mueven un dedo por ellos porque no se dan cuenta que la tasa de desempleo es baja porque la gente es pobre. Entre un tercio y el 40 por ciento de los trabajadores[3] ganan poquísimo y entonces todos los miembros de la familia tienen que generar algún ingreso: la mayoría de estos trabajadores pobres trabaja en pequeños comercios y tiendas de servicios ganando poquísimo y con cero posibilidades de progreso, mientras otros hacen malabares en las esquinas, se prostituyen o le piden al MIDES, recogen basura o salen a robar.
Es que el aumento de ingresos que trae una mayor escolaridad es casi nulo. Por ejemplo, para asalariados en empresas pequeñas, pasar de “sin instrucción” a “estudios terciarios completos o incompletos” rinde apenas 358 pesos mensuales por año de estudios![4], y de hecho cuando se pasa de, por ejemplo “primaria completa” a “secundaria primer ciclo incompleto” el ingreso baja. 
Estudiar en este mercado de trabajo rinde recién cuando se llega a la vecindad del título universitario, porque recién en ese momento el ingreso aumenta perceptiblemente.
Mucho se habla del “extraño fenómeno” de los “Ni-Ni”; estos datos, disponibles para cualquiera en la página web del INE, muestran que esos jóvenes son completamente racionales porque estudiar no vale nada si uno no tiene el respaldo familiar (incluyendo el nivel cultural de la familia, además del nivel económico) como para poder llegar a ser profesional universitario. Entonces, dicen esos chicos, ¿voy a pelarme el traste estudiando y aguantando programas de estudio absurdos, profesores mediocres que faltan dos por tres, baños inusables, bibliotecas y laboratorios inexistentes, goteras en los techos y vidrios rotos en las ventanas, frío en invierno y calor en verano, todo eso para que me sigan pagando la misma miseria que me ofrecen hoy?
Toda la discusión sobre la importancia de la educación para el desarrollo es virtualmente inútil e irrelevante en la medida en que el mercado de trabajo no remunera la educación – de lo cual se dan cuenta muchos de los chicos, más perspicaces que los doctores que tanto disertan.[5]
Eso sólo va a cambiar cuando este país que se especializa en exportar lo que sale de la tierra y por tanto remunera al dueño de la tierra y al que invierte en ella, se convierta en uno que exporta la capacidad de trabajo de los uruguayos.
Ello implica una revolución en las políticas económicas –salarial, fiscal, cambiaria y de relacionamiento internacional. No puedo entrar en ellas porque no lo admite el espacio generosamente ofrecido pero además porque quiero escribir sobre el segundo tropiezo usual en el Uruguay que consiste en creer y decir que la política macroeconómica de estos dos gobiernos frentistas ha sido buena.
La verdad es que ha sido calamitosa.
Tuvieron la situación externa más favorable de que se tenga memoria y la malgastaron en ampliar el gasto público en contrataciones y aumentos de sueldos y en una serie de escándalos, algunos de los cuales no fue posible esconder de tan caros que fueron, como el de los Casinos y el más reciente de Pluna.
Un equipo económico con un mínimo de competencia y honestidad habría dedicado la bonanza a pagar deuda, habría generado superávits fiscales grandes y crecientes, habría puesto en marcha los PPP en serio de manera que la inversión pública se haga con dinero privado que pague por el puerto de Montevideo, su canal de entrada, y el Martín García dragados a 40 pies, que pague por el ferrocarril, por las carreteras, por la electricidad… todo esto se paga directamente con peajes y demás. Pero para esos temas vitales donde no cabe el peaje –educación, salud, seguridad- hay además soluciones obvias como pagar con Bonos del Tesoro u obligaciones cotizables en Bolsa para hacer que el dinero privado que entró y fue a construir monumentos a lo no transable como son los shopping malls y edificios de lujo en zonas costeras, hubiera financiado las escuelas, los dispensarios, los hospitales, las cárceles…[6]
Este equipo económico nos deja, al final del período externo, reitero, más favorable de la historia, con más deuda de la que teníamos en 2004, sin inversión que permita ganar productividad, con inflación cada vez menos controlable, con tal falta de cultura económica e imaginación que lo único que se les ocurre es subir la tasa de interés sabiendo que harán menos competitivo al país entero para que los ricos sigan comprando Eau d´Ecosse para ponerle al whisky de 18 años y la clase media baja compre motitos chinas.
Un cordial y caliente abrazo veraniego de
Jaime Mezzera


[1] Es muy obvio que nadie trabaja “por tener trabajo” sino “por obtener ingreso”.
[2] Todos tenemos derecho a haber olvidado que la mediana es aquel número por debajo del cual queda la mitad del total de casos. La otra mitad está por encima de ese número, naturalmente. Entre los asalariados públicos es pequeña la diferencia entre promedio y mediana. La mayoría de ellos gana más o menos lo mismo, unos 16 a 20 mil pesos..
[3] El 14.5% que viene de los asalariados privados por debajo de la mediana más este 22 por ciento de trabajadores por su cuenta: 36.5%.
[4] Para asalariados en empresas medianas y grandes, el aumento es de unos 650 pesos por mes por año de estudios.
[5] Costó apenas 600 dólares retrabajar la Encuesta de Hogares para sacar todos estos datos que están ahí disponibles en la página web del INE para que los use cualquiera que sepa usar las herramientas de análisis de datos.
[6] Toda esta inversión en lujos no transables sólo hizo ahondar la diferencia entre “al Sur de Avenida Italia” y el resto.

viernes, 4 de enero de 2013

Pensando en una mejor forma de crecer

En materia del impacto de la economía sobre el bienestar de la sociedad y especialmente de los más débiles, el país ha basado su “éxito” reciente en que se exporte la producción de la tierra con lo cual resulta que primero y más que nadie, se benefician los dueños de la tierra y los que la explotan.
Se ha profundizado la segmentación social del Uruguay: los que lograron beneficiarse fueron no sólo los más ricos sino los mejor preparados, los mejor conectados, los que mejor aprovecharon la información, mientras los que no están en esos grupos se quedaron atrás y son olvidados a la hora de la jactancia.
En 2011, la mitad de todos los trabajadores ganaba apenas más de los 10 mil pesos, casi eran “diezmilpesistas”. La mitad de los asalariados privados ganaba apenas más de 11 mil pesos. La mitad inferior de los trabajadores por cuenta propia ganaba unos 8 mil pesos, y la de los beneficiarios de los programas sociales de empleo, 5 mil.
Estos grupos eran el 40 por ciento de los ocupados, eran en esencia diezmilpesistas, mientras se multiplicaban las residencias en Punta del Este, los yates, las 4x4, los viajes lujosos, el whisky de 12 años y el agua mineral importada al país del Agua Salus.
La Encuesta de Hogares no muestra que mejoró la distribución del ingreso porque esas encuestas nunca logran captar los ingresos de los ricos. Nuestra encuesta tampoco capta el ingreso de los más empobrecidos porque no los encuentra: como se usa una muestra de 2004 muchos de quienes vivían en áreas urbanas pobres, hoy viven en cantegriles y así los encuestadores no tienen cómo encontrarlos.
La suma del empleo bien remunerado en el agro, los servicios urbanos modernos, el empleo público, la construcción comercial, la escasa industria nacional y algunas actividades comerciales de mediana productividad apenas sobrepasa la mitad de la fuerza de trabajo, y así deniega el acceso a los beneficios del progreso técnico a no menos de 45 por ciento de la población activa del país, una vez que se cuentan los desocupados.
Ese grupo de trabajadores queda relegado por falta de acceso a empleos bien remunerados, en empresas suficientemente productivas como para poder pagar los salarios y demás costos correspondientes a una sociedad moderna justa.
Cómo revertir esa segmentación que destruye la sociedad igualitaria uruguaya?
La experiencia internacional nos dice que eso se logra sólo si se crean miles de empleos bien remunerados, estables, provistos de seguridad social y sindicalizados. Es decir, empleos industriales.
Primero fue Inglaterra que desde 1750 se industrializó, empleó gente con salarios altos que la atrajeron a las ciudades donde recibió salud, educación y sindicalización. La segunda ola de industrialización inglesa llevó a sus artefactos de guerra y transporte a dominar las tierras y los mares.
La riqueza de las naciones ha estado siempre asociada a su industrialización, desde la Alemania y los Estados Unidos de la segunda mitad del Siglo XIX hasta la China de principios del Siglo XXI, pasando por Japón, Corea, y los otros países asiáticos que siguen sus pasos. Casi no hay excepción a la regla de las diversas formas de industrialización como camino al desarrollo económico y social.
La excepción son los países latinoamericanos, que creen ser el continente del futuro… desde hace más de un siglo.
En un país pequeño, las empresas que generen buenos empleos sólo pueden ser exportadoras. Lo demuestran las empresas que exportan trabajo uruguayo en forma de logística y de servicios de altísima especialización como en el caso del software.
Hay quien pregunta “exportar, qué?” Eso sólo lo pueden descubrir los empresarios modernizadores, si el Estado ofrece las condiciones necesarias: apertura a exportar sin restricciones artificiales, tipo de cambio real alto y estable, y algunas ventajas internas que, sin violar las normas de la OMC, compensen aunque sea en parte que la industria no tiene la inmensa ventaja que al agro le da la fertilidad de la tierra.
No se trata de “exportar de todo” como se intentó hasta mediados del siglo pasado. Ni se trata de competir con países de salarios bajísimos, como no se pretendería reemplazar la producción suiza de relojes o la alemana de elementos ópticos de suprema calidad. Pero para un país pequeño el mundo está lleno de nichos rentables que los empresarios deben descubrir: “exportare necesse” y no sólo lo que sale de la tierra.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Ésta fue a Búsqueda 13 de diciembre

Inmoralidad
El Poder Ejecutivo dice que con el Fondes puede revivir empresas privadas que quebraron, convirtiéndolas en exitosas cooperativas de sus trabajadores.

La cooperativa es una forma de gestión poco eficiente. Supongamos tres pescadores en un bote. En el sistema de propiedad privada de lo pescado, aunque se haya pescado suficiente para cubrir las necesidades alimenticias de cada uno, todos los pescadores tendrán incentivo para seguir pescando, aun cansados y sedientos,  porque cada nuevo pescado es un ingreso para él. En el mismo ejemplo, pero con sistema cooperativo,  el esfuerzo de trabajar más es igual que en el primer caso, es igualmente costoso para cada pescador, pero le deja a cada uno apenas un tercio del beneficio de la venta del pescado.

Es claro que el segundo sistema llevará a menos esfuerzo.

Entonces: el Poder Ejecutivo ve que quebró una empresa dirigida por alguien que se especializó en dirigir empresas y tuvo todo el incentivo para hacerlo bien, pero cree que esa empresa, sin cambio de rubro, sin modernización que los cooperativistas no pueden financiar, en suma sin cambio relevante alguno más que en la propiedad,  será exitosa si está dirigida por los que ganarán una fracción pequeña de las ganancias (digamos un centésimo de ellas si hay cien empleados), no tienen el menor entrenamiento gerencial y bien pueden tener estrategias comerciales y necesidades personales diferentes de las del “compañero” de al lado, que tiene igual derecho a opinar.

Ya lo vemos en el disparate de “Air Pluna” donde los pilotos ya dicen que quieren mandar ellos mientras todos los demás los miran con cara de “che, contame, qué relación tiene saber manejar un avión con saber dirigir una empresa”?

Nadie con un gramo de seso puede creer que esto va a funcionar.

Los políticos frenteamplistas tienen muchos, muchísimos, gramos de seso –de lo contrario no serían “El Favorito” para ganar la próxima carrera electoral con la monta de un jockey llamado Vázquez Sendic.

Por tanto, lo que está haciendo el Fondes es gastar plata de los uruguayos –de quién son las ganancias del BROU, “el banco de los uruguayos”?- para promover la próxima victoria electoral del Frente, con subsidios varios que empezaron con Alur, con indecencias como la de Empalme Olmos, y ahora van a seguir con los 30 millones que quiere Air Pluna. Pa' empezar.

Será inmoral? Qué te parece?

Cordialmente
Jaime Mezzera
CI 793192-3

lunes, 12 de noviembre de 2012

Olesker enojado con los blancos


ESTE FUE A BUSQUEDA EL LUNES 12 DE NOVIEMBRE

Estimado señor Director:

el Cr. Olesker se refirió recientemente a los resultados logrados desde 2005 en materia de "pobreza, indigencia, desigualdad, empleo, informalidad, salario real y salarios mínimos”,  calificándolos como de gran magnitud y agregando datos que calificó de "contundentes". Con orgullo resaltó el aumento del gasto en salud y educación.

En Facultad estudiamos la diferencia entre insumo y producto: insumo es lo que uno gasta para lograr algo; y producto es lo que en efecto logra. Se estudia en profundidad ese tema crucial, basándose en los trabajos del economista ruso Vassily Leontief –premiado, por ellos, con un Premio Nobel en 1973. Estos dos gobiernos uruguayos gastaron más que nadie en salud y educación -el insumo fue enorme-, pero los resultados que se logran hoy dan vergüenza comparados con los que se obtenían en la historia del Uruguay –el producto no fue pequeño sino negativo.

Parafraseando aquello que contaba Clinton, hoy decimos “es la matriz de Leontief, contador!”.

En otros temas, el Cr. Olesker, enojado con los blancos y comparando con el gobierno de aquéllos, usó datos de cambios desde 2005… cuando hacía más de una década que terminara el gobierno blanco y habían ocurrido las no Siete pero sí Varias Plagas que le tocaron al último Gobierno pre Frente.


Además de su atemporalidad, las cifras oleskerianas son erradas porque se basan en el indicador errado, en este caso la Encuesta de Hogares. La nuestra es una de las mejores del continente pero, como todas las del mundo, no logra captar el ingreso de los ricos porque éstos usualmente no dan información alguna o, si lo hacen, declaran una porción ínfima. Pero la nuestra sufre además el efecto de un cambio social muy grande: en los últimos años miles de familias de entre las más pobres dejaron sus viviendas urbanas y se fueron a vivir en asentamientos. Como la Encuesta se basa en el último Censo, el de 2004, todos aquellos pobres que por entonces vivían en el barrio Tal y ahora están en la población Cual, no son encontrados por el encuestador y la ausencia de sus datos de pobreza mejora todos los promedios.

Entonces, señores, si no se puede medir el ingreso de los ricos ni el de los pobres, cómo se puede hablar de cambios en la distribución del ingreso?

Debe haber disminuido mucho la indigencia y algo la pobreza porque para eso está el MIDES, cuyos subsidios durarán lo que los vientos externos favorables que han permitido al gobierno inflar sus presupuestos como nunca antes.

Finalmente, es cierto que los salarios han subido muy por encima de la productividad. Y esos altísimos salarios reales son los que cada día más dificultan la producción transable y nos convierten en una pequeña sociedad incapaz de exportar su trabajo –sólo exportamos la fertilidad de nuestra tierra- donde un tercio de la población subsiste vendiéndose mutuamente pequeños servicios y pequeño comercio.

Y hasta ahí llegará la magia, señores: desperdiciaron la bonanza, multiplicaron el endeudamiento, no crearon fuentes de empleo estable y bien remunerado y en consecuencia serán recordados por haber concretado el peor manejo económico de la historia de esta República.
 

ESTE ME TIENE ATORADO DESDE QUE EMPEZO LA CRISIS EUROPEA

Algún día te vas a avivar…

Hay gente que sigue creyendo que las mesas que fueron de cuatro patas pero les cortaron una, pueden seguir paradas en tres de las cuatro originales, como lo intentaron España, Grecia, el Sur de Italia… y el Uruguay.

Los europeos que están en las cuerdas –alguno de ellos K.O.- son los que creyeron que podían olvidarse del rol crucial que juega el tipo de cambio como “piso” en que se asienta la competitividad y así emparejar la cuenta corriente con servicios vendidos en verano a los trabajadores ricos de países industriales. Cuando los asalariados de las industrias de Alemania -y de los demás europeos que no se olvidan de las cuatro patas de la mesa- no fueron a veranear a las islas griegas, a la Costa Azzurra y a la Costa Brava, los países que creyeron en la venta de servicios a los asalariados de las industrias de países vecinos, oyeron el cantito de “algún día te vas a avivar…”

Eso lo vamos a oír nosotros este verano y después lo vamos a ver reflejado en la cuenta de del balance comercial… y algunos uruguayos pensantes confirmarán que un país con sólo tres sectores -agropecuario, público y de servicios- … no anda!

Ya estoy oyendo a alguno que pregunta “exportar… qué?” y yo le contesto, “a usted se le había ocurrido exportar soya? No? Ah!, porque ése es el rol de los empresarios privados, descubrir qué es lo redituable, una vez que el Estado les haya fijado condiciones económicas viables”.

Algún día tendremos un gobierno que sepa economía y se dé cuenta que con el tipo de cambio bajo y sólo tres sectores viables el país no subsiste, la gente tiene empleos misérrimos, y ésa es la política económica más reaccionaria porque es la que genera la diferencia creciente en los niveles de vida, la fractura social y la profundización de la pobreza.

ESTE FUE A BUSQUEDA Y EL OBSERVADOR A MEDIADOS DE SETIEMBRE PERO NO LO PUBLICARON

Contrariando la lógica y la ética, mucho le sirve a Mujica el “como te digo una cosa, te digo la otra” porque ante cualquier barbaridad suya, nos encogemos de hombros o aun repetimos el sonsonete, como cuando Vázquez quería más y mejor Mercosur. Cada uno con su cantito.

Ya uno ni se acuerda de aquella idea de “traer” campesinos ecuatorianos a trabajar en el Norte del país. Era un disparate porque los campesinos ecuatorianos tienen mejor poder adquisitivo que los nuestros. Mujica lo sabe pero a veces le conviene repetirlo, vaya uno a entender por qué.

Y de las promesas de campaña, alguien se acuerda? En 2012 habría 50 medidas…

No gobierna, divaga. Inventa cosas y se desdice. Tira “bolazos” y después los niega. Inventa conspiraciones de la prensa. Agrede hoy y acaricia mañana. Insulta periodistas y no se excusa. Lanza hoy una propuesta disparatada y mañana sale con otra.

Y miente, como una vez más quedó claro en el caso de las coimas en la CARP, como en la falsedad de la acusación que hizo, por más que haya sido por interpósita persona, sobre las causas de la cesación de la Ministra Muslera, como en los vericuetos que arman para tapar la realidad de Pluna y de la sumisión ante la prepotencia de la barrabrava peronista, como cuando dice que los problemas de la educación, la salud y la violencia vienen de “la herencia maldita”, como tantas otras que ocuparían demasiado espacio…

Nixon no gobernaba mal pero no le perdonaron mentirle a su pueblo. No me gusta la forma yanqui de hacer política, pero en esto de las mentiras, tienen razón. Aquí, en cambio en estos días se dice que al MPP le fue mal en la elección porque no estaba Mujica… Quién nos entiende?

Agradezco al señor Director.

Jaime Mezzera

793.192-3